Categoría: Escrito por Anahí Canales

El relato siguiente trata de contar de manera sencilla, lo que ocurrió en nuestro país "Argentina" el 25 de Mayo de 1810. La intención es acercar a los pequeños a la comprensión del porqué conmemoramos esta fecha, y además que puedan ver las distintas miradas sobre un mismo hecho, es decir que conozcan lo que pensaban distintos actores sociales.

En el año 1.810, en nuestro país, todo era muy distinto a como es ahora. No había presidente, sino un Virrey llamado Cisneros que gobernaba nuestro país, obedeciendo las órdenes del rey de España.


Vivían en nuestra tierra españoles, criollos y mulatos. Los mulatos
eran esclavos negros que trabajaban como sirvientes. Algunos, eran vendedores, andaban por las calles pregonando todo el día: ( se acompañan los títeres con la canción de los pregones).

Otros eran caballeros o damitas, como por ejemplo Esperanza, que vivía en su casa cerca del Cabildo, junto a su mamá, su papá y Manuel, el negrito que trabajaba como sirviente.

Muchas de esas personas, no estaban de acuerdo con el Virrey, no querían que los gobernara, ellos querían ser libres y no tener que obedecer al Rey de España.

Entonces decidieron organizarse para conseguir lo que realmente querían: que el Virrey Cisneros se fuera, muchos criollos se reunían
y pensaban que las cosas debían cambiar y para eso era necesario convocar a una reunión y así entre todos luchar por la libertad.

Esperanza escucho decir a su papá, que el país debía ser gobernado por la gente que había nacido en él, y que los mulatos, al igual que la patria debían ser libres y no esclavos.

Se mandaron invitaciones a los vecinos y los convocaron para que fueran al Cabildo, allí decidirían quien gobernaría nuestra patria.

De a poco todos comenzaron a llegar, era un día lluvioso y frió.

El pueblo convocado pedía con gran entusiasmo: ¡Queremos ser libres! ¡Queremos un gobierno propio!

Entonces el Virrey, no tuvo otro remedio que renunciar, y ese día, el 25 de Mayo de 1.810, por fin los patriotas y congresales salieron a los balcones del cabildo y anunciaron que se había formado el primer gobierno patrio y el presidente fue Cornelio Saavedra.

Ese día, Esperanza, Manuel y todos gritaron: ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Viva nuestra Patria!